Slow Fashion: La Alternativa que pronto se convertirá en la norma

Slow Fashion o moda lenta, no importa la manera en la que nos refiramos a ello sino la importancia que tiene en el contexto actual de la industria textil y del medio ambiente.

Sin embargo, es más fácil encontrar personas familiarizadas con el concepto de moda rápida que con la idea de moda lenta o Slow Fashion. Después de todo, la idea de un consumo responsable muchas veces acaba asociada al tener que pagar altos costos por las prendas que compramos (o producimos).

Marcas más económicas dominan el mercado tanto en nombre como en cantidades. Esto, impulsado por movimientos de globalización que permiten a las empresas ahorrar en costos de capital y mano de obra haciendo uso del rincón del mundo más rentable.

Afortunadamente, muchas de las marcas que encabezan la lista de productos con cortos ciclos de vida, están tomando conciencia del daño que realizan tanto al medio ambiente como a su imagen. Por consiguiente, han decidido comenzar a implementar planes de sostenibilidad en sus colecciones que permitan mantener los volúmenes de producción, pero disminuyendo el impacto negativo sobre el planeta.

Empresas como Zara han tomado la iniciativa y anunciado planes de ahorro de recursos que van desde hacer uso exclusivo de materiales orgánicos, sostenibles y reciclados para 2025, hasta tener un 80% de su energía proveniente de fuentes limpias.

Si bien no se habla de una reducción en el número de prendas producidas, acciones como estas dejan ver que un creciente número de marcas se están dirigiendo a una dirección más lenta o cercana a la corriente Slow Fashion.

Como siempre dejaré una tabla de contenidos para aquellos interesados en saltar a un punto específico. Sin más preámbulos, demos inicio al artículo, que por cierto, ¡no olvides compartir!

[powerkit_toc title=”¡Úsame si tienes prisa!” depth=”2″ min_count=”4″ min_characters=”1000″]

¿Qué es Moda Sostenible?: La Base del Slow Fashion

Slow Fashion

Con empresas como Zara, H&M y la decadente Forever 21 liderando el mercado, los ciclos de uso y desuso de prendas se han acelerado con el fin de maximizar el consumo y producción de productos.

Este tipo de acciones no hacen más que generar desastres ecológicos en los sitios donde se producen. Adicional a esto, se convierten en un claro problema para el bienestar de las personas de países en desarrollo donde generalmente se produce.

Estos retos exigen la aparición de un modelo de moda sostenible que dé atención a temas como el ciclo de vida del producto y los procesos que se dan en cada etapa, el consumo y el desecho de prendas. Por eso, se necesita la transformación tanto de consumidores como productores:

  • Para las marcas, esto significa comenzar a implementar medidas para que el proceso de producción no tenga un impacto negativo sobre el medio ambiente; un ejemplo de esto son los planes de Zara a 2050.
  • Para el consumidor, significa comenzar a hacernos preguntas que van desde el proceso de producción de la prenda, hasta cuestionar la verdadera necesidad de comprar un nuevo producto.

¿Qué es Slow Fashion?

Problemáticas que evitar como las presentadas aquí y en el punto anterior son unas de las razones por las que es necesario comenzar a hablar de Slow Fashion o moda lenta. Una mentalidad que está lejos de poder ser simplemente catalogada como el contrario de la moda rápida.

Para empezar, el movimiento Slow Fashion combate uno de los problemas más comúnmente hablados de la industria textil y son las prácticas de generación de desechos sin importar el medio ambiente; este problema es creado en gran medida por el concepto de moda rápida y su sed por inundar los mercados cada vez más.

Sin embargo, la moda lenta no se queda ahí. Es un movimiento que, como iniciativas entre grandes organizaciones, busca identificar soluciones conscientes con el medio ambiente dentro de la industria textil, basadas en un diseño, producción, consumo y uso más sostenible.

La moda lenta acaba siendo una especie de campaña en crecimiento que busca introducir temas que por múltiples razones habían sido dejados de lado en la industria. De igual forma, aprovecha la aparición cada vez más frecuente de discusiones sobre el medio ambiente y sostenibilidad con el fin de fortalecer su discurso.

¿Ha Avanzado el Mundo en cuanto a la Implementación de Sostenibilidad a la Industria Textil?

Definitivamente, y es que, gracias a la exposición de los problemas a los que la industria textil ha venido aportando sin barrera alguna, las empresas con interés han venido ganando apoyo.

Actores públicos con gran influencia como las Naciones Unidas, agentes privados con interés en la preservación del medio ambiente, y consumidores conscientes, finalmente las tres partes están comenzando a unirse para así dar como resultado un mejor planea.

Es más, es justo por el cambio en nosotros, las personas, que cada vez se habla más de un consumidor consciente con el medio ambiente, dispuesto a conocer:

  • La procedencia de la ropa que usa
  • Los materiales que se utilizan
  • Las condiciones bajo las que fue elaborada

El Slow Fashion acaba siendo, según lo expuesto por Kate Fletcher en 2008, un movimiento decidido a crear relaciones de mutuo beneficio entre la sociedad y el medio ambiente, basado en principios como calidad, autenticidad, durabilidad, confort, cero desechos y el uso de materiales naturales ligados a territorios locales.

¿Dónde surgió el Slow Fashion?

Moda Lenta

La pregunta acerca de cuando surgío el Slow Fashion, es una que cuenta con dos respuestas populares. Verás, existen dos autores que resaltan entre un pequeño grupo, proveniente de distintos lugares y épocas, a los que más se les atribuye la creación del término.

Inicialmente, tenemos a Kate Fletcher del centre for sustainable fashion. Una mujer inspiradora que lleva una larga trayectoria en el mundo de la moda, claro está, trabajando con acciones que reduzcan o eliminen el impacto sobre el medio ambiente.

Por otro lado, Vanessa Richmond de la revista de noticias canadiense The Tyee afirma que fue la escritora de moda Angela Murills la primera en acuñar introducir el concepto.

Independientemente del autor, el origen del Slow Fashion parece ser el mismo: el movimiento de comida lenta. Una iniciativa que tuvo sus orígenes en Italia a finales del siglo pasado y que buscaba una manera más sostenible de vivir basadas en una producción y consumo más sustentable.

A partir de ahí, otros autores han introducido la palabra “lenta” como un sinónimo de mejora y sostenibilidad. En el libro Slow living publicado en 2006, se presenta la idea de vivir lento como una manera de vivir de una manera más consciente.

“Un intento por vivir el presente en una manera más significativa, sostenible, reflexiva y más placentera”

Parkins y Craig 2006

¿Por cuáles elementos luchan las marcas Slow Fashion?

  • Un consumidor más consciente que cuestiona cada compra que realice
  • Una producción de mayor calidad que impida ligar una prenda como a un par de usos
  • Trabajo a mano junto con salarios justos que permitan el debido desarrollo de las personas
  • Originalidad en el producto en lugar de colecciones con miles de piezas
  • Menor número de desecho textil tanto en empresas como en personas: Las marcas a través de una menor producción de calidad y amigable con el medio ambiente; las personas buscando alternativas a botar prendas por medio de acciones como reparación o cuidado
  • Creación de vínculos entre empresas y entidades locales para el desarrollo local
  • Disminución del número de prendas creadas para un consumidor más inteligente y consciente
  • Responsabilidad social

Conclusiónes acerca de la Filosofía de Moda Lenta

El movimiento Slow Fashion acaba siendo un proyecto basado en los principios de la moda sostenible, que invita a una completa transformación de la industria textil que conocemos hoy en día. La moda lenta entra a desafiar conceptos como diseñador, productor y consumidor, y los enmarca en un objetivo más global que nos implica a todos.

De tomar la fuerza suficiente (muy probable dado los terribles pronósticos ambientales), estaremos en la construcción de una moda menos basada en imagen, en lo último y en “necesidad”, y más marcada por la elección voluntaria de un consumidor consciente del rol que tiene en el mundo.

Cada vez son más las empresas que trabajan bajo un modelo de moda lenta. Marcas decididas por hacer uso de materiales reciclables o de desechos en sus próximas colecciones, desafiando el concepto de nuevo e inmediato.

La pregunta que surge a partir de todo esto es cómo lograr extender el concepto de moda lenta a una escala global. Al final del día, el concepto es algo que lleva un poco más de una década siendo mencionado, pero sólo 10 años más tarde se ven los inicios de un compromiso por parte de los más grandes infractores de los principios que el movimiento promulga.

El movimiento aún tiene un largo camino que recorrer. Si bien me gustaría decirte que compartiendo este post podríamos cambiar el mundo, ambos sabemos que esto no es cierto. No obstante, el concientizar a más personas puede ser el inicio del cambio.

Una decisión tan pequeña como comprar la mitad de las prendas que compraste el año pasado, pero de mucha mayor calidad, pueden ser las bases para que tú y yo nos convirtamos en consumidores más responsables.

Antes de que te vayas…

Mi nombre es Guillermo Forero y espero que te haya gustado leer el artículo tanto como a mí me gustó escribirlo. Me encantaría escuchar lo que piensan acerca de la moda lenta.

¿Creen que la filosofía es válida? De creerlo, ¿sienten que está lo suficientemente fundamentada como para generar un cambio en el mundo?

You May Also Like
Economía circular Colombia
Leer más

El rol de la moda en la economía circular

El concepto de economía circular poco a poco está siendo conocido por más personas. Si bien aún estamos lejos de considerarlo como un concepto de conocimiento general del público, ya existen iniciativas de sectores específicos que buscan aplicar los principios de este movimiento.