La Industria Textil aún PUEDE Salvar al Mundo : Iniciativa De Moda Ética

La industria textil es la segunda más contaminante del mundo. Ya has escuchado en numerosos posts en sitios web e Instagram el impacto negativo de la industria de la moda a nivel mundial.

Has leído cómo el poliéster que tanto les encanta a las tiendas de moda rápida tarda unos 200 años en descomponerse sin olvidar la cantidad de petróleo que se necesita para su fabricación. De igual forma, los gases ácidos emitidos durante la producción no hacen nada favorable por el medio ambiente.

Adicional a esto, probablemente has leído cómo un par de jeans de algodón utilizan aproximadamente 1.800 galones de agua para su producción y los muchos otros que necesitan prendas como camisas, vestidos y suéteres que usamos en el día a día.

Hemos leído todo esto y más mientras:

  • Nos encontramos en casa viendo algo en la tele
  • Durante un receso del trabajo
  • Cuando estamos pensando en comprar una prenda que cumple con todas las características de una producción hecha para el momento y desechable.

Reconocemos estos problemas, pero son pocas las iniciativas que se llevan a cabo en comparación al daño que se está realizando. Esto nos deja con una industria textil cuyo principal foco de atención es generar ganancias sin importar el costo.

En este escrito planeo darte a conocer acerca de un ejemplo de innovación social que considero digno de ser replicado en otros países por el potencial que tiene de promover un desarrollo sostenible.

Y es que por más daño que se realice en la industria textil, creo que pueden ser más las acciones que tomemos no solo para ir disminuyendo el daño, sino para ir creando oportunidades a partir de una producción que garantice un desarrollo sostenible.

Antes de dar inicio, quisiera advertir que este post funciona como un llamado a la participación.

No busco hacerte salir a las calles a protestar o dirigirte a las fábricas de las industrias textiles del país y actuar de juez. De igual forma, no es una postura moralista a que todos debemos poner de nuestra parte porque nos afecta a todo.

Es un llamado a participar de una discusión en torno a la posibilidad de aplicar este tipo de modelos en países, ciudades, pueblos, corregimientos o barrios.

No importa el tamaño del territorio sino la instauración de un modelo que pueda ir evolucionando y afectando positivamente a cada vez más personas. Todo esto a partir de la segunda industria más contaminante del mundo.

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¿Qué es la Industria Textil?

Antes que nada, lo primero que debemos entender es qué es industria textil. La industria textil es algo que fue surgiendo con el paso del tiempo, a medida que se surgían avances en la mecanización del telar.

Se dice que los cimientos de lo que hoy conocemos como industria textil se deben a lanzadera volante creada por John Kay en 1733. A partir de esta creación, se comenzó a crear lo que conocemos como industria textil, un conjunto con agentes que trabajan en la:

  • Producción
  • Manufactura
  • Distribución
  • Desarrollo

De telas.

El problema radica en que estos mismos avances conllevaron a que muchos de estos agentes buscaran atajos hacia la maximización de ganancias. Por esta razón, si tuviéramos que preguntarnos qué produce la industria textil, la respuesta iría por dos lados:

  • Todo lo relacionado con telares
  • Contaminación

¿Cuáles son las materias primas de la industria textil?

Los principales recursos de los que dispone la industria textil a la hora de elaborar prendas de vestir y demás derivados de telas son:

  • Agua
  • Petróleo
  • Tierras

Por esta razón es que resulta tan esperanzador escuchar noticias acerca de cómo la industria textil está afectado a uno, dos, o en ocasiones a estos 3 elementos que acabo de mencionar.

Una de los formatos más populares de venta es el conocido como moda rápida o fast fashion. Este modelo de producción, actúa bajo la idea de que el consumidor debe recibir absolutamente todo lo que demanda, y más.

Debido a esto, es común presenciar como camiones repletos con las últimas colecciones llenan las tiendas como nueva ropa semana tras semana.

La moda rápida no es el punto central de este artículo, ni mucho menos la definición de industria textil, razón por la que te dejaré con esta publicación donde ahondo en el concepto de fast fashion, pero también esta acerca del papel de la moda en la economía circular.

Aun cuando no he entrado en detalles de estos dos fenómenos, es normal que hayan venido a ti ideales pesimistas. No te preocupes, en el resto del artículo te mostraré como la industria textil cuenta con ejemplos de innovación social dignos de replicar.

El lado bueno de la industria textil: Ethical Fashion Initiative

Desarrollo sostenible

El Ethical Fashion Initiative o EFI, por su abreviación, es una iniciativa con estructura de innovación social liderada por el oficial de la ONU Simone Cipriani. A partir de ella, se conectan artesanos de zonas marginadas con grandes diseñadores de moda del mundo.

Cipriani tenía experiencia en el mercado dado su contacto con países como Italia, Vietnam, India, Indonesia, China, Túnez y Marruecos. Como consecuencia de ello, tiene gran experiencia de las realidades de estas zonas, pero también del funcionamiento de proyectos con comunidades alrededor de la industria textil.

En su interacción con los micro productores de estas regiones encontró la posibilidad de conectar a dichos artesanos con la industria textil en un proyecto que permite el desarrollo sostenible de la zona a la vez que impulsan el crecimiento de la persona.

Todo comenzó gracias a una gran visión, experiencia y el apoyo de una organización capaz de generar el cambio: las Naciones Unidas

Fue gracias a esto que se ha logrado no solo impactar de manera positiva la vida de miles de trabajadores, sino que también se le ha vuelto la presencia de trabajo artesanal a una industria que parece valor cada vez menos.

¿Cómo inició el Ethical Fashion Initiative?

Innovación social
Foto tomada de: @charlottekropholler

Fue creada en el año 2009 dentro del centro de comercio internacional, una agencia regida por las Naciones Unidas y la Organización Mundial del Comercio. El proyecto tuvo sus inicios en las fabelas de Kogorocho, Nairobi.

En este lugar, se pretendía conectar a las comunidades marginales de artesanos con grandes marcas para que así tuvieran una alternativa al sector informal.

Se dieron cooperaciones con los microproductores de Kogorocho por un tiempo hasta que notaron el buen desempeño del programa en esta zona. Debido a esto, se tomó la decisión de expandirse a Burkina Faso, Malí, Ghana, Haití, Etiopia y Camboya.

Es necesario mencionar algo muy importante y es que el programa no está basado en actos de caridad o altruistas. Claro, es una iniciativa que posibilita el desarrollo sostenible pero que también busca beneficiarse a si misma de alguna forma.

Se deja claro que, si bien la caridad es importante, la verdadera misión del EFI es cambiar las vidas de las personas que participan en la iniciativa a través de las colaboraciones creativas entre los artesanos y diseñadores de alta costura, teniendo en cuenta temas como la sostenibilidad y el alcance de los objetivos del desarrollo sostenible.

Adicional a la creación de un espacio apto para el trabajo y un vínculo entre artesanos y diseñadores, la iniciativa de moda ética, uno de los más grandes ejemplos de promotores del slow fashion, busca proveer de un salario formal que permita a estas comunidades, muchas veces afectadas por altas tasas de informalidad, ingresar al sistema bancario o tener un excedente que pueda ser destinado como ahorro.

¿Cómo ha Evolucionado la Industria Textil en cuanto a Trabajo Digno?

En mi opinión, es absurdo considerar que tener suficiente para ahorrar o la posibilidad de ingresar al sistema bancario sea un beneficio.

Lastimosamente, en la industria textil no es nada raro escuchar acerca de la instalación de fábricas en zonas marginales donde las personas:

  • Reciben salarios por debajo del mínimo
  • Viven bajo condiciones de trabajo lejos de considerarse adecuadas
  • Trabajan horas de trabajo por encima de las establecidas

En un artículo académico de 2007 se da a conocer cómo un trabajador chino puede hacer entre 12 y 18 centavos americanos por hora bajo condiciones de trabajo deplorables.

Ésta es una de las maneras que los productores son capaces de financiar grandes volúmenes de producción con el fin de cumplir con la demanda de un consumidor dispuesto a hacer uso de una prenda menos de 10 veces antes de dejarla de lado.

10 años más tarde, el Washington Post daría a conocer que pagos por debajo del mínimo y horas de trabajo superiores a las estipuladas siguen siendo algo normal en el país, demostrando que este estado sigue siendo la regla.

Esto es un tema que debe cambiar y creo que de haber más alianzas público-privadas que reconocieran este tipo de programas, se darían cuenta de que existe un beneficio económico que justifica la puesta en marcha de las operaciones.

El EFI no opera bajo caridad y aun así logra impactar de manera positiva el desarrollo sostenible de las zonas de estos países mientras obtiene un beneficio económico que lo justifique en términos monetarios.

La Industria Textil Puede Hacer MÁS que Solo Contaminar

Dentro de los indicadores del año 2013 expuestos dentro del programa de “Ethical fashion East Africa”, vemos que en total se crearon 1200 empleos, principalmente a mujeres, entre Kenia, Uganda, Ghana y Haití.

Concentrándonos en Kenia, donde la iniciativa comenzó a producir en 2009

  • Se pasó de producir 7000 unidades anuales a más de 170.000 para el año 2014
  • En cuanto a la producción de telas, se pasó de producir 3.400 metros de tela a 12.000 metros.

Si bien la producción ha aumentado, ésta no está basada en una activa promoción al consumo como la aplicada por la mayor parte de la industria, mucho menos bajo una filosofía de mostrar una “buena vida” a través de la ropa que usas.

No se incrementan los puestos de trabajo mientras se reduce el salario de los trabajadores para así tener más dinero con el que producir. El interés NO está en inundar el mercado con las últimas tendencias.

El crecimiento en el volumen obedece a un:

  • Incremento de aliados
  • Mayores sitios de operación

En pocas palabras, la mejora en la producción está siendo impulsada por una mejora en las oportunidades que se brindan a los participantes del programa.

Y es que el modo de producción sigue teniendo los mismos estándares bajo los que fue fundado: producción ética bajo condiciones de trabajo óptimas para los empleados que posibilite el desarrollo sostenible del territorio.

El truco es recordar que bajo tu comando hay seres humanos con intereses de mejorar sus condiciones de vida. Luego de esto, entender que esto no tiene por qué afectar el desempeño de la empresa.

¿Por qué Funciona la Iniciativa de Moda Ética?

Es por la sed de ganancias y de producir en masa que encontramos reportes como el elaborado por la oficina de desechos sólidos del EPA en el año 2015, donde se expone cómo casi 16 millones de toneladas de residuo solido urbano fueron producidas por el sector textil.

Por otro lado, el proyecto vigilado por las Naciones Unidas tiene entre sus fundamentos la necesidad de reducir los desechos y minimizar el impacto sobre el medio ambiente.

Su modelo de producción sostenible es descrito a la perfección en la siguiente cita:

“El uso de servicios y productos relacionados que responden a las necesidades básicas y brindan una mejor calidad de vida al tiempo que minimizan el uso de recursos naturales y materiales tóxicos, así como las emisiones de desechos y contaminantes a lo largo del ciclo de vida del servicio o producto sin poner en peligro las necesidades de las generaciones futuras”

Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente

En conjunto con las condiciones de trabajo, se encuentra el uso de materia prima de calidad y en las cantidades necesarias sin afectar de alguna manera el medio ambiente. Ya sea el Faso Danfani en Burkina Faso o sedas y casimiras en Afghanistan, el proyecto se aleja de materiales de poca calidad y con alto impacto ambiental como lo son el polyester.

¿Cómo puede un artesano trabajar bajo los estándares de grandes diseñadores?

mujer de la industria textil
Foto tomada de: @ethicalfashion

Bueno, además de la tradición textil que existe en la mayoría de los lugares en los que actúa la iniciativa, el programa brinda entrenamiento y vigilancia en la producción hasta que los micro negocios pueden ser entregados a la comunidad.

Recuerda, el objetivo no es inundar el mercado con productos ni crear monopolios en la producción. La comunidad es la que se apropia de la casa de producción y continúa sus relaciones con las marcas pertenecientes a la red del programa cuando se reconoce apta para la dirección.

Una nota adicional es que el programa no solo ayuda a los artesanos de la zona sino también a diseñadores emergentes de los lugares que visitan.

Diseñadoras de moda como Lisa Folawivo y Sophie Zinga son un claro ejemplo de esto.

El programa apoyó el desarrollo y evolución de sus productos mientras las introducía a la red de compradores internacionales.

Presencia de la iniciativa textil en Burkina Faso

 Burkina Faso, uno de los países más pobres de la tierra, se convirtió en unos de los escenarios de acción del Ethical Fashion Initiative. El EFI llegó al país en 2014 con financiación de la secretaria de Estado de asuntos económicos.

Estableció un centro de operaciones regional en la capital, Ouagadougou, para luego aprovechar las destacadas habilidades de los locales y larga tradición textil del país.

Hicieron uso de las habilidades de la zona:

  • Bordado
  • Procesamiento
  • Tinte de algodón

Todas habilidades de los artesanos de la región, listas para ser puestas en acción: un proyecto con el fin de crear productos en alianza con las distintas marcas pertenecientes al programa.

La tarea intensiva en trabajo es realizada principalmente por mujeres, entre muchas razones por el interés en acabar las desigualdades entre hombres y mujeres siguiendo los objetivos del desarrollo sostenible.

En este país, la iniciativa opera con una red de 15 talleres de tejidos que producen “Faso Danfani”, una técnica de hilado teñido. Además, invierten en la importación de nuevos equipos con el que hacer más competitivos a los negocios locales.

Fue gracias a la instalación de máquinas de telares anchos que los productores de Burkina Faso se hicieron atractivos para diseñadores de alta costura como Vivienne Westwood, quien lleva bastante tiempo trabajando con la iniciativa.

El proyecto es actualmente apoyado en parte por el fondo fiduciario de emergencia de la unión europea para África, además de las Naciones Unidas y el centro de comercio internacional.

Hace parte de la alianza de las Naciones Unidas para la moda sostenible y por ende su objetivo está dictado por ella: “Cambiar el rumbo de la moda, reducir el impacto negativo sobre el medio ambiente y la sociedad; y convertir a la moda en un medio de implementación de los objetivos del desarrollo sostenible”.

Las acciones y prácticas que ha realizado la iniciativa han apuntado principalmente a cuatro de los objetivos del desarrollo sostenible: Fin de la pobreza, igualdad de género, trabajo decente y crecimiento económico, producción y consumo responsable.

Gracias a estas acciones se ha logrado mejorar la situación de comunidades de artesanos que ahora pueden “darse el lujo” de pensar en temas como educación, salud, vivienda y ahorros.

Digo darse el lujo porque lastimosamente así parecen catalogarse en una industria con largo historial de explotación.

Conclusión

Como dije unos párrafos atrás, no pretendo que salgas a liderar tu propio modelo de desarrollo basado en la industria textil. Probablemente no tengas una idea formal ni mucho menos el apoyo financiero de una organización gigantesca como lo son las Naciones Unidas.

Esto no es más que un llamado a la discusión que podría convertirse en un proyecto tangible de innovación social que permita el desarrollo sostenible de un territorio de tu país.

Las zonas marginales con tradición textil no son algo que solo puede ser encontrado en África. Por lo menos yo puedo hablar de cómo en Colombia hay innumerables. Y más allá de marginadas, con una tradición textil que podría ser una de las bases del funcionamiento de un programa de esta índole.

Ahora es tu turno, ¿crees que una iniciativa de este tipo pueda ser implementada en más lugares del mundo o sientes que definitivamente la industria textil está condenada a satisfacer cada vez más la necesidad que tenemos los consumidores de comprar lo último en moda?

3 comments
  1. Hola Guillermo,

    Me parece muy interesante tu reflexion. Es innegable los efectos climaticos que tiene la industria textil. A dia de hoy las temporadas duran menos y cada vez se produce mas y mas ropa. Quedando esta fuera de temporada o deteriorada rapidamente.

    Es muy bueno conocer plataformas como Ethical Fashion Initiative, de la que no sabia la existencia. Como bien dices todo empieza con una vision muy fuerte.

    Este articulo me recordo al programa que saco Salvados, una programa de Jordi Evole que se transmite en España e investigaba la industria textil. Sobretodo las condiciones de los trabajadores en Asia. Si no lo has visto te lo recomiendo que puede interesarte.

    Gracias por compartir esta informacion y reflexion.

    Un saludo

  2. Saludos Jaime
    Me alegra mucho que hayas encontrado interesante el articulo.
    Créeme que me tomaré el tiempo de revisar el programa de Jordi Evole
    Puede servir de inspiración para futuros artículos ya que la información siempre se está renovando.

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